La importancia de las
frutas
en la alimentación humana ha sido valorada desde la antigüedad. Los antiguos denominaron a las
frutas
como "la comida de los dioses" y le otorgaban propiedades mágicas o divinas. Existen muchas referencias de
como los templos estaban llenos de
frutas
dedicadas a sus dioses y de
como la fruta aparecía en las ceremonias rituales formando parte de la decoración
de los templos,
de los objetos de culto o
de los vestidos.


Las
frutas constituyen uno
de los alimentos más importantes dentro
de los alimentos naturales vegetales. Las
frutas junto con las hortalizas proporcionan muchas
vitaminas y
minerales, por lo tanto son alimentos que deben estar presentes en todas las comidas. Podemos estar seguros que, comiendo
frutas y verduras, nunca tendremos carencia de
vitaminas o
minerales.

FRUTAS Y VITAMINAS

Las vitaminas hidrosolubles ( B y C) no se almacenan en el organismo, por lo tanto tenemos que comer alimentos que las contengan habitualmente,
como las
frutas. La vitamina C, por ejemplo, además de ser un potente antioxidante, contribuye a una buena salud
de los huesos, ayuda a sanar las heridas ademas de reforzar la acción de la vitamina E, otro potente antioxidante. Comiendo
frutas cítricas regularmente (naranjas, pomelos, limones, etc.), bayas o pimientos, entre otros, es una buena manera de adquirir esta vitamina.




FRUTAS
Y PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES


Entre las principales enfermedades que una dieta rica en
frutas y verduras puede prevenir podemos mencionar las siguientes:


Obesidad: Las
frutas, en general, poseen muy pocas calorías y mucha fibra. Esto permite que el cuerpo se sacie con más facilidad sin que tenga que ingerir otros alimentos más calóricos. La ingestión habitual de fruta es una buena manera de prevenir la obesidad.



Estreñimiento: La fruta, por su riqueza en fibras, facilita la expulsión de heces del intestino y previene el
estreñimiento u otras enfermedades intestinales
como la diverticulosis, esta última más habitual en la gente mayor.


Ataques de corazón: Las
frutas y las verduras previenen la formación de coágulos en las arterias y fluidifican la sangre. Se ha comprobado
como la ingestión habitual de estos alimentos reduce de un 20 a un 40 % las posibilidades de sufrir un problema vascular.

Hipertensión: El consumo habitual de fruta y verdura, combinado con una dieta baja en grasas, disminuye la presión arterial.


Cáncer : Estudios recientes han demostrado que la fruta es rica en componentes antioxidantes capaces de eliminar los radicales libres, unas partículas que son las responsables de la aparición de muchas
enfermedades degenerativas, entre las que se encuentra el cáncer.